sábado, 30 de octubre de 2010

Marco Teórico

 El presente proyecto se desarrolla bajo los parámetros de la Ley  115 de 1994, donde, se concibe el currículo como una construcción social en permanente elaboración; atendiendo al M.E.N. y S.E.D., el principio constitucional de propender por la unidad nacional, se hace necesario, definir los Ciclos en Educación, para que, en todas las instituciones educativas del país, se asegure la formación integral de los educandos dentro de la caracterización y particularidad de cada proyecto educativo institucional.

De otra parte como referente pedagógico encausamos el lenguaje integral, el cual sirve de sustento al planteamiento inicial de nuestro trabajo, toda vez que, se pretende invitar a los estudiantes nuevamente a aprender a leer y comprender, los niños (as), necesitan sentir que lo que leen a través de los géneros literarios lo han elegido porque es útil, interesante o divertido para ellos. Necesitan ser los dueños de los procesos que utilizan para sentir que las actividades les pertenecen, de acuerdo al contexto, en el que se desenvuelven.

Es también importante para este proyecto el pensamiento de  Vigotsky el cual  nos invita a analizar los condicionantes de la sociedad y la cultura, en que nacemos y nos desenvolvemos, pues esta juega un papel muy importante en el desarrollo cognitivo y del lenguaje, por esto es necesario  contar con un lenguaje guiado, dando oportunidad al estudiante a que interactué con sus compañeros, para que estos a su vez desarrollen habilidades conjuntamente, en principio, aprendan a interiorizar los procesos que se están dando en el grupo social al cual pertenecen y en las manifestaciones culturales de las cuales le son propias, ayudándolos a lograr un sentimiento de control y posesión sobre su propio uso del lenguaje y del aprendizaje en la escuela, sobre sus propias acciones de leer, escribir, hablar, escuchar y pensar. (Vigotsky, 1.998).


Kenneth Goodman considera de vital importancia el hecho que el proceso de enseñanza aprendizaje de la literatura y la producción textual debe partir de la construcción que hace el lector de la obra, a partir del contacto obra lector, es decir, que se hace necesario desglosar los principios para la lectura y la escritura:
•    El lector construye el significado mientras lee. Utiliza la experiencia y el aprendizaje previos para encontrarles sentido a los textos.
•    El lector predice, selecciona, confirma y se autocorrige a medida en que formula hipótesis sobre lo que sucederá en el texto. Controla su propia lectura.
•    El escritor incluye la suficiente información para hacer que sus lectores comprendan lo que escribe, es decir, tiene sentido para la audiencia a la cual se dirige.
•    Tres sistemas lingüísticos interactúan en el lenguaje escrito: el grafofónico (secuencia de sonidos y letras), el sintáctico (estructuras de oraciones) y el semántico (significados). Los tres sistemas operan dentro de  un contexto pragmático, en donde prima que la comprensión del significado es siempre la meta del lector y la expresión del significado es siempre lo que el escritor intenta. (Goodman, 1.996).

Es de igual importancia para nuestro proyecto la estrategia comunicativa de la implementación de la lectura en voz alta como estrategia comunicativa. En hallazgos recientes se ha descubierto el  efecto beneficioso sobre el cerebro. En  la Universidad Tohoku, de Japón (Kawashima, 2004), se descubrió que existen diferencias significativas en la corteza cerebral entre la lectura silenciosa y la lectura en voz alta, que produce mayor activación en ambos hemisferios cerebrales. Las nuevas tecnologías portátiles de imágenes cerebrales, como la topografía óptica, permiten realizar observaciones en la propia escuela. Ello puede tener aplicaciones en la educación de niños, en especial para aquellos  con problemas de lectoescritura.

Cada día comprendemos mejor la organización de los circuitos de neuronas que se ponen en funcionamiento durante la lectura. Las letras se reconocen esencialmente en la corteza visual, independientemente de su tamaño y tipografía; luego, las palabras se van recorriendo gracias a movimientos de los ojos muy precisos, controlados por una zona restringida de la corteza motora.

Al mismo tiempo intervienen varias áreas en ambos hemisferios dedicadas a procesar el significado, a memorizar lo que se ha leído, a asociar los contenidos de esta lectura con otras. Y todo en centésimas de segundos. Cuando leemos en una segunda lengua, en general utilizamos mayor cantidad de neuronas y de conexiones, es por eso que estamos convencidas que la actividad más importante para desarrollar el conocimiento necesario para el eventual éxito de la lectura  es leerles a los niños en voz alta, es una herramienta fundamental  para tranquilizarlos,  entretenerlos,  crear lazos; para informarles o explicarles algo,  despertar su curiosidad e  inspirarlos en la producción de sus propios textos. Pero al leerles en voz alta también condicionamos el cerebro para que asocie la lectura con el placer, creamos las bases del conocimiento construimos su vocabulario, ofrecemos un modelo lector, los niños captan mejor el argumento y se le facilita la comprensión del tema porque le parece una conversación, desarrollan habilidad para escuchar, sienten que la lectura es agradable y que ellos también pueden aprenderla, aprenden que las palabras escritas se pueden expresar verbalmente, perciben que detrás del material impreso hay significados, incorporan de manera fácil la estructura de los diferentes géneros literarios, desarrollan criterios y opiniones al tomar partido por los personajes y sus actuaciones y alcanzan nuevos universos de aprendizaje.

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